jueves, 16 de julio de 2009

Matemáticas.

Escribo.


Relleno hojas y hojas con símbolos, letras y números que no entiendo.


Gasto la mina de mi lápiz en plasmar un conglomerado de cosas que no tienen ningún sentido para mi, pero que aparentemente tengo que guardar, aparentemente tienen que "inmortalizarse" en el papel para que las intente comprender, para que las aprenda a interpretar y pasen a tener utilidad.


Despúes van a venir las preguntas y la evaluación, el rendir cuentas y el afrontar consecuencias. Consecuencias, todo sería mas fácil sin ellas, pero sería todo menos trascendente, menos importante y menos valioso de vivir. Aprender es difícil y es frustrante, sobre todo cuando ya se sabe la lección y ya no se va a volver a caer en errores, pero nadie brinda la oportunidad de mostrar lo aprendido, es demasiado tarde para que a alguien le interese y para que signifique algo, el daño hecho con el error cometido es irreversible.


¿Cometido? Ni siquiera sé! Faltan palabras, faltan aquí y ahora donde antes sobraron y se resbalaron de mi lengua inconscientemente. Las de antes quisiera borrarlas y las de ahora quisiera tenerlas.
Aún así, estamos aquí para cometer errores y aquellos que se subsanan, de aquellos que si se sacan lecciones valiosas que tienen permiso de ser aplicadas, sean tal vez los errores que valen la pena cometer y que son verdaderamente equivocados.



Mi cabeza está como el mar en un dia de tormenta, está intentando agarrar el compás del tiempo inmarcesible para que se le deje de pasar y pueda empezar a actuar, o por lo menos, empezar a trazar un plan, nada demasiado fijo para que no sea aburrido; está como ahora estoy yo en esta clase, intentando agarrar el compás de un profesor que parece hablar un idioma que no hablo yo y que no parece marchitarse, una clase en la que sólo me puedo limitar a escribir y rellenar hojas con símbolos, números y letras, con la esperanza de que despúes con el tiempo y un poco de ayuda pueda entender y puedan cobrar sentido y utilidad para mi, para que luego cuando me evalúen y pregunten salga bien, perfecta, con honores y sin errores. 






Parece tonto dimensionar mi cabeza en una frustracion de clase.
Parece loco que cada momento del día refleje mi vida.

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