Nunca pense (supe) si me escribias.
Pero me encantaba esa alucinacion de mi mente que todo se lo atribuia, que lograba que cada palabra y cada silaba encajara en nuestra historia, esa historia que, ahora, pienso yo tambien me atribuia, y no debia.
Es tan bonito sentirse el objeto de inspiraciones y sobre todo si vienen de ti.
Engañarse, engañarme contigo y en cierto momento engañarnos los dos, jugando a que si se podia, que era tan facil como ¿quererse? y ya, nada explicito, nada explicado, nada que se pudiera pensar demasiado pero que tampoco resultara muy poco y yo queriendo ser algo mas que vino, queriendo dejar algo mas que guayabo.
Hoy mi mente me volvio a jugar, sobre todo por que te invoco, como al inicio, como al principio en un momento insospechado y sin querer, sin premeditacion saltaste del recuerdo para meterte en mi presente y reaparecer. Pero, aun no entiendo ¿ que es lo que aparece? y aun mas, ¿ hay algo que tenga que aparecer? por que al final de todo, fue nada.
Mis ojos me desengañan y vuelvo a saber, las alucinaciones chocan con la razon y yo siempre choque con tu corazon, choque por defecto ya que nunca quisiste dejarme entrar ni supiste conocer el mio.
Solo me queda el recuerdo y a veces lo quisiera borrar por que duele recordar una historia tan mal contada y protagonizada, yo no queria ningun cuento de hadas, nada de perfeccion que me da alergia, pero esperaba una explicacion, ese desenlace merecido despues de severo nudo en el que nos metimos, o mejor, en el que me meti, el desenlace estuvo pero logro enredarse mas que el mismo nudo. Aqui la poesia se me acaba por que mi pegajosa y sentimental sensibilidad a pesar de buscar hasta agotarse, no logro encontrar el romanticismo.
Que dolor y que rabo, pero sobre todo que guayabo.
sábado, 28 de marzo de 2009
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